El último tramo del Camino Francés. De Sarria a Santiago

Actualizado: feb 16

Este viaje estaba planificado desde enero de 2020, pero la pandemia del Covid lo puso en riesgo hasta casi el último momento. Por suerte, justo una semana antes de iniciar nuestra peregrinación, a principios de julio, el Camino se puso de nuevo en funcionamiento, con las restricciones propias de esta época, pero con el mismo espíritu abierto y relajado que Anna vivió un año antes en su incursión por el Camino del Norte.


El Camino de Santiago es una experiencia inolvidable
El Camino de Santiago es una experiencia inolvidable

En nuestro caso decidimos hacer el último tramo del Camino Francés, entre Sarria y Santiago de Compostela, y realmente fue una experiencia inolvidable.


Respecto a los alojamientos, debido a la incierta situación, y para minimizar los riesgos, decidimos planificar las etapas con antelación y reservar habitaciones privadas en cada uno de los lugares de destino en los que íbamos a ir parando a lo largo de esta aventura.


Aprovechamos un breve paso por Lugo para conocer la Muralla Romana
Aprovechamos un breve paso por Lugo para conocer la Muralla Romana

Pero antes de eso, había que aclarar cómo llegar desde Valencia a Sarria. Finalmente nos decidimos por una opción un tanto rocambolesca, pero que resultó ser muy cómoda y rápida. Volamos de Valencia a Santiago. Allí alquilamos un coche con el que nos desplazamos a Lugo, y por último tomamos un tren de menos de 30 minutos a Sarria.


Además, pudimos aprovechar un par de horas para conocer lo más famoso de Lugo en una visita express por esta ciudad cuyo casco histórico es Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.


Entramos en el centro por la Puerta de San Fernando, una de las entradas a la parte de la ciudad protegida por la Muralla Romana de Lugo, del siglo I a.C. Callejeamos sin un rumbo fijo, disfrutando de los bonitos y cuidados edificios que nos rodeaban. Sin embargo, en pocos pasos nos vimos atraídos de nuevo por la muralla.


Fue muy rápida la visita, pero nos encantó el centro de Lugo
Fue muy rápida la visita, pero nos encantó el centro de Lugo

Accedimos a la parte superior de la misma y descubrimos un paseo por las alturas que nos recordó mucho al que vimos en nuestro viaje a la localidad toscana de Lucca. Había gente paseando, haciendo deporte y disfrutando de este histórico edificio, pero los únicos dos turistas éramos nosotros. Bajamos y tomamos dirección a la Catedral de Lugo, que nos encantó, especialmente por la amplitud de la plaza que la flanquea.


Atravesamos una estrecha calle en dirección al este que nos condujo a la Plaza Mayor, una esplanada cuidada al detalle, llena de referencias literarias y rodeada de bonitas construcciones como el Ayuntamiento de Lugo.


Pero nuestro tiempo era muy limitado, así que tuvimos que abandonar Lugo antes de lo que nos hubiera gustado para tomar el tren a Sarria, donde íbamos a alojarnos en la Pensión la Estación. En el mismo alojamiento nos gestionaron la credencial de peregrinos, y nos recomendaron visitar la Pulpería Luís. Por suerte hicimos caso a esta sugerencia, y nos comimos un delicioso pulpo a la gallega acompañado de pan recién horneado y regado con la cerveza que nos acompañó durante todo el viaje, Estrella Galicia. Nuestras andanzas no podían empezar mejor.


El resto del día lo dedicamos a pasear por el Malecón del río Sarria y a descansar tumbados en uno de los prados cercanos al pueblo, deseando comenzar a caminar por tierras gallegas en dirección a la Plaza del Obradoiro.


Sarria fue el punto de partida de nuestra aventura