Fin de semana durmiendo bajo las estrellas en Prades, Tarragona

Actualizado: ene 9

La intensa lluvia que nos acompañó en nuestros últimos kilómetros, mientras nos adentrábamos en el corazón de la provincia de Tarragona, hasta llegar a nuestro alojamiento en las Montañas de Prades, no podían hacernos presagiar el espectáculo que íbamos a disfrutar esa noche.


Las Montañas de Prades nos sorprendieron con una naturaleza exuberante
Las Montañas de Prades nos sorprendieron con una naturaleza exuberante

Y es que la casa rural Xalet de Prades cuenta con unas curiosas casas con forma de iglú y con el techo totalmente transparente en las que, una vez despejado el cielo, pudimos dormir bajo un precioso manto de estrellas. La constelación a la que estaba dedicada nuestro iglú era Canis Major, y dentro de ella la estrella Sirius le daba nombre a la casa. De ella aprendimos que es la más brillante del cielo nocturno vista desde la Tierra.


No mucho sabemos de las constelaciones en general, pero ésta en concreto nos hizo pensar en el mundo literario, pues nos acordamos del famoso personaje de cómic Tintín, que iba a bordo de un barco llamado Sirius en su aventura en busca de El Tesoro de Rackham el Rojo.


También nos planteamos si el nombre de Sirius Black que J.K Rowling le puso a uno de sus personajes en la saga de Harry Potter tiene algo que ver con esta estrella. Por todo esto y mucho más vale la pena disfrutar de manera cómoda y cálida, bajo una cúpula transparente, del espectáculo nocturno que ofrece la naturaleza. Sentirse parte del cosmos por un instante y llegar a conectar con las estrellas de la forma que cada uno considere.


Dormir en un iglú fue una experiencia muy curiosa
Dormir en un iglú fue una experiencia muy curiosa

Las casas, por otro lado, están perfectamente equipadas con calefacción y con una cama que se puede mover para situarla en la posición más cómoda para la observación, o disfrutar al mismo tiempo de un baño relajante en la bañera exenta. Un lugar ideal para un fin de semana de relax en pareja. Si además acompañas la estancia con una cena basada en productos de la zona y una tranquila sesión en el pequeño pero agradable spa, no se puede pedir mucho más.


Pero ya que habíamos llegado hasta allí, ni nos planteamos quedarnos todo el fin de semana tumbados a la bartola. En cuanto las estrellas nocturnas se apagaron y vimos los primeros rayos de sol salir por la mañana nos dispusimos a conocer la zona de las Montañas de Prades.


Lo primero que hicimos fue ponernos las botas y lanzarnos a caminar por la montaña, aprovechando la cercanía del pueblo de Prades con algunos puntos singulares como la Roca Foradada o las ermitas de Sant Antoni, Sant Roc y l'Abellera. Hicimos una ruta circular de 90 minutos donde disfrutamos de un entorno natural con colores verdes y rojizos potenciados por la alta humedad tras las lluvias del día anterior, así como de la tranquilidad de sentirnos aislados del mundo.


La Penya Foradada, uno de los lugares más interesantes de nuestra ruta por Prades
La Penya Foradada, uno de los lugares más interesantes de nuestra ruta por Prades

Además de la Roca Foradada, un enorme hueco natural en una roca de grandes dimensiones, nos encantaron las vistas desde los puntos más elevados, cuando en la segunda parte del camino regresábamos bordeando un acantilado que nos dejaba ver gran parte del terreno que ya habíamos dejado atrás. Además, las ermitas antes mencionadas le dieron un toque cultural a la ruta, siendo la de l'Abellera, construida en el siglo XV, la que más nos llamó la atención, tanto por su arquitectura como por las excelentes vistas.


La Ermita de l'Abellera es un lugar mágico