• Anna

Recorriendo Chicago por el interior de sus rascacielos

Actualizado: 13 de may de 2020

El paisaje del centro de Chicago se caracteriza por sus rascacielos, tanto modernos como históricos. Fue allí donde se construyó el primero de la historia, tras el trágico incendio de 1871, dónde los arquitectos transformaron la devastación en oportunidad, desarrollaron nuevas técnicas de construcción y sobrepasaron los límites de la expresión creativa.


Chicago nos enamoró por su carácter único, sus lugares emblemáticos y su enorme escenario cultural. Impresionados por la apariencia externa de sus rascacielos, le propuse a Edu conocerlos internamente, pues muchos de ellos esconden espacios sorprendentes.


Fine Arts Building (Solon S. Beman, 1885)


Empezamos nuestro recorrido por el Fine Arts Building, también conocido como Edificio Studebaker, ubicado en 410 S Michigan Avenue, frente al Grant Park. Aunque el edificio es espectacular desde la calle, es mucho más encantador en el interior. Es un excelente ejemplo de reutilización adaptativa.


En la actualidad, decenas de artistas, diseñadores, músicos, maestros y organizaciones artísticas se benefician de sus adorables estudios y espacios de performance. El interior presenta motivos art nouveau y murales de artistas. La subida en el viejo ascensor mantiene el aroma de los orígenes del edificio, incluido el ascensorista que se encarga de manejarlo, y es una experiencia que nadie puede perderse.


Railway Exchange Building (F.P. Dinkelberg, 1904)


El Railway Exchange Building destaca en la misma avenida que el Fine Arts Building por su reluciente fachada blanca. Es conocido también como edificio Santa Fe, y nos sorprendió la complejidad constructiva de la cubierta acristalada en el patio, la cual combina vidrio y hierro.


El edificio entero se envuelve alrededor de un pozo de luz central, gracias al atrio de vidrio que cubre el gran vestíbulo de dos pisos. Los ladrillos vidriados en color blanco que se utilizan como revestimiento hacen que resplandezca todo su interior. ¿Y qué tendrán los ascensores de esta ciudad? Los de este edificio, con sus preciosos enrejados, son dignos de mención. El lugar también alberga la Chicago Architecture Foundation, donde compramos un interesante libro sobre la construcción de rascacielos que ahora forma parte de nuestra colección de libros viajeros.


Auditorium Theatre (Louis Sullivan y Dankmar Adler, 1889)


Quien quiera conocer de primera mano las entrañas de este auditorio, debería realizar el tour guiado por su interior. Si además tienes la suerte de hacerlo junto con el que fue nuestro guía, que se conocía hasta el último rincón del auditorio, es lo más. Nick te cuenta a la perfección la historia del teatro, salpicada de divertidas anécdotas.


Por daros algunas pinceladas, pero sin desvelar lo más íntimo, os podemos contar que este edificio es conocido internacionalmente por su acústica perfecta, y por su arquitectura y diseño innovadores. La filosofía y el amor por la naturaleza de "la forma sigue a la función", de Sullivan, se muestran contundentemente.


Uno de los aspectos más destacados del Teatro Auditorio es su versatilidad. El teatro fue diseñado con múltiples elementos que le permiten cambiar de tamaño, forma y propósito. Así que imaginad la cantidad de componentes que son movibles, y la complejidad para la época en que se diseñó. Este sistema permitió que el teatro se utilizara como salón de baile y banquetes, como espacio para partidos de softball y de tenis o como pista de bolos.